Páginas

domingo, 1 de julio de 2012

EURO 2012. El final del camino.


¡Ya estamos aquí!, éste es el partido de la consagración, sólo con jugarlo entramos en la historia, igualamos con Alemania que jugó las finales de: Eurocopa de Bélgica'72, Mundial de Alemania'74 y Eurocopa de Yugoslavia'76. Gano las dos primeras a la Unión Soviética y a Holanda respectivamente y perdió la tercera contra Checoslovaquia, en la tanda de los penaltis a manos de un tal Panenka gracias al penalti al que da nombre. Confiemos en que la historia no se repita.

Jugar esta final es un poco el final de un camino y el comienzo de otro, ganarla nos haría entrar en el Olimpo de los Dioses por la puerta grande. El camino ha sido intenso, increíble, dar con este grupo de jugadores no es producto de la casualidad, su técnica y su sentido táctico es consecuencia de los muchos profesionales anónimos que a lo largo de la vida futbolística de estos chavales han ido poniendo su dedicación y conocimiento; no en vano, Del Bosque dedico precisamente a ellos el Campeonato del Mundo.

Perder en la final no sería un fracaso, el éxito está garantizado con sólo llegar. Como muy bien dijo Vicente en una entrevista hace poco, hemos pasado rápidamente de pobres a ricos; en tres torneos hemos pasado de ser la eterna promesa que siempre caía en cuartos, cuando no en la fase de grupos, a jugar finales con solvencia y ganarlas.

En unas horas será nuestra tercera final consecutiva, antes Alemania y después Holanda cayeron ante nosotros, la siguiente será Italia. No es cuestión de suerte, ahora, gracias a nuestro estilo sabemos competir, sabemos controlar un partido, con el balón en los pies no tenemos rival y tampoco miedo, somos eficaces en el control del esfuerzo, hemos crecido y estamos a la altura de los mejores.

Italia nos garantiza un partido de alto nivel con todos los ingredientes del fútbol de élite y nosotros estamos sobradamente a su altura. Pero es un partido de fútbol y se puede perder o ganar. La derrota no puede empañar la realidad de lo conseguido; una Eurocopa seguido de un Mundial con un estilo propio, somos una referencia, un modelo a seguir, nuestros rivales nos temen y nos respetan, ocurra lo que ocurra esta noche en el Olímpico de Kiev.

Esta noche, cuando Pedro Proença, arbitro del encuentro, de el pitido inicial empezará la última batalla, la última conquista, lo que nadie hasta ahora ha conseguido, ganar de forma seguida Eurocopa, Mundial, Eurocopa, y el rival no podía ser mejor que la gran Italia, los reyes del otro fútbol, cuatro estrellas en su camiseta la colocan como Tetracampeona Mundial con una Eurocopa en su haber, la del 68, organizada en su país. Todo está en marcha, arriba el telón y a disfrutar.

1 comentario:

Comenta tu parecer con respeto y sin insultos. Gracias.